Después del Azerbaijan Tour, estuve en el hotel del equipo, cerca de la ciudad de Ronses en Bélgica. Ronses es una ciudad situada en el noroeste de Bélgica, en la región de Flandes. Aquí pude entrenar dos días.
El primer día hicimos 2 horas para soltar después del viaje, las sensaciones eran buenas y no me pude aguantar….tenía que conocer la sensación de ir “rápido” por pavé, así que puse plato y subí un muro conocido del Tour de Flandes, que gustazo!!! Este día ya percibí que el ciclismo en esta zona de Bélgica era algo muy grande…respeto por el ciclista, pintadas por todas las carreteras, miles de flechas indicando dirección de carreras, monumentos ciclistas, museos, carriles bici, banderas en las casas con sus ciclistas preferidos,pancartas en las aceras de los bares anunciando que retransmitían el Giro de Italia en directo ( como si de una final de un mundial de fútbol se tratara…)etc, etc,…son algunas de las cosas que más llaman la atención.
El segundo día tocaba un entrenamiento más largo, 120 km. Esta vez aprovechamos para conocer otro monumento ciclista: Roubaix. Rodaje suave disfrutando de cada metro de esas carreteras, y emoción al entrar en el velódromo más conocido del mundo. Me sorprendió lo poco explotada que está la zona del velódromo; sólo unas baldosas con los nombres de los ganadores, en el último tramo de pavé antes de entrar al mismo, recuerda que allí llega la mejor carrera ciclista del mundo.

Ganadores de la carrera en la barra del Bar enfrente del velódromo y sede del equipo Continental Roubaix-Lille Metropole














