Después de un fin de semana intenso por la Bretaña Francesa,y ya descansando en mi casa, puedo resumir la experiencia como muy positiva.
El viernes llegaba a Brest con la idea de disfrutar de estas carreras y aprovechar el fin de semana para sumar kilómetros de calidad de cara al próximo objetivo que es La Vuelta a Asturias. Sin embargo, el sábado, en el km 1 del Tour de Finisterre me dí cuenta que iba a sufrir muchísimo. Y así fue, en el km 30 ya estaba persiguiendo…grupeta y hasta meta disfrutando de la compañía de gente ilustre del pelotón profesional y del paisaje espectacular de esta zona de Francia.
El Domingo, con una carrera muy diferente a lo que había corrido hasta ahora, la Tro Bro Leon, clásica de 206km que la llaman la pequeña París-Roubaix por los 24 tramos de tierra que tiene a lo largo del recorrido, salí con la idea de llegar lo más lejos posible. La primera hora de carrera a una media de mas de 46 km/h, por carreteras estrechas, con miles de rotondas, bordillos, isletas,etc…fue realmente duro y peligroso. Sin embargo, había que aguantar en el grupo, en el km 60 empezaba lo bueno, los tramos de tierra. Al comienzo de cada tramo había una pancarta que indicaba el número y la distancia del mismo. Cada vez que se acercaba un cartel, era un premio para mí…poder vivir ese ambiente es único…cada tramo era una fiesta, muchísima gente, gaitas, trompetas, gritos, la polvareda al paso del pelotón, los nervios de los directores, los mecánicos a las salidas de los tramos por posibles pinchazos o problemas mecánicos de sus corredores,…,AUTÉNTICO!!!! No sin mucho sufrimiento pude disfrutar de 14 tramos en el pelotón.
Y aunque las sensaciones no fueron para nada buenas, y no pude acabar ninguna de las dos clásicas, la satisfacción de haber conocido estas carreras es indescriptible, el próximo año quiero volver!!!
Muchas gracias Start Cycling Team por llevarme a estas carreras.











